abrazo mándala
ABRAZO MÁNDALA
Entrelazados
y apretados,
hilos carcomidos,
intentan adentrarse
en un sólo ovillo.
A penas consiguen,
en apreturas,
tener otra cosa
que el más duro
y dolido hastío.
El mándala,
en colorido alegre,
oculta el ahogo del paciente,
a la espera de que
una mano eficiente le libere,
dando suelta a su tejido
que adherido
sobre cuerdas
sea aireado,
para que,
tras corto olvido,
envuelva la carne
sudorosa y sedosa.






la-bruja-del-ojuelo dijo
Si se rompe la hilazón
y no se sazona el corazón,
si se forma un batiburrillo
y se pierde el anterior brillo,
no dejes que se falsée
aquello que no se desée.
No formes ningún tejido
que no tengas decidido
y si aireada la carne es sedosa
cuídala, y será siempre hermosa.
9 Abril 2008 | 07:52 PM