a veces...
A veces el abrazo ajeno nos trae el propio
Y nos soñamos despiertos en ese abrazo recordado.
Será que cuando lo tuvimos no lo vivimos en la misma intensidad y hoy al recordar nos remueve las carnes.
Será que el pasado te pasa factura y ahora quieres amar por las vidas que no has vivido, que has dejado pasar.
Te recuerdas entre los brazos de amantes.
Todavía crees en el amante. El que da.
No te sirve la ironía.
Osada de nuevo planteas que sea posibilidad.
El cerebro hace cabriolas. Te ciega el seso.
No me equivoqué y dije seso y no sexo. ya que quien ciega es intelecto y no instinto.
Romántica te pones y sueñas con ese príncipe del deseo, el que nunca ha satisfecho tus espectativas ni tus sueños.
20.3.07


